Javier Castaño sabe dónde está. En el 21º festejo de la Feria de San Isidro, el torero salmantino dio una vuelta al ruedo tras estoquear al último de un encierro de Carriquiri noble, pero falto de fuerza. Se ganó a la afición venteña brindando un tercio de varas en el que el toro acudió cuatro veces al caballo desde lejos (bien es verdad que sin quedarse demasiado en el peto) y una faena entrega, sobrada de valor. El toro fue el mejor de la corrida.
Abría el cartel Carlos Escolar ‘Frascuelo’ que sorteó dos ejemplares de comportamiento similar: nobles, pero sin transmisión y defendiéndose. El veterano torero madrileño anduvo profesional. El tercer espada era el mexicano Ignacio Garibay, que no brilló con ninguno de sus dos astados.
Plaza de toros de Las Ventas. 21ª de la Feria de San Isidro. Más de tres cuartos de plaza. Toros de Carriquiri, bien presentados, nobles, pero sin fuerza.
‘Frascuelo’, silencio y silencio.
Ignacio Garibay, silencio y silencio tras aviso.
Javier Castaño, palmas y vuelta al ruedo.
Fuente: mundotoro.com

